Era el 2 de enero de este año, el sol brillaba fuerte y constante, como suele pasar durante el temprano ciclo estival. Tomé mi estimada Stratocaster y grabé una pista de guitarra eléctrica (que es la que se escucha acá). Paso siguiente, grabé una batería sin demasiada preparación previa (grabada con un sólo micrófono, además). A continuación, tomé mi querida guitarra Gracia 335 y tras aflojarle las cuerdas 5 y 6, grabé una supuesta línea de bajo. Paso final: mezcla final a las apuradas y, presto, otro tema para la colección de improvisaciones espontáneas. Sólo faltaba un título. Aproveché la ocasión para homenajear a las laboriosas, fuertes y valientes hormigas, a la hermosa calle Arroyo, que me trae unos cuantos muy bonitos recuerdos, y al número 63, porque sí, porque se me canta, qué tanto.
A diferencia de los temas que les presenté anteriormente, los cuales están grabados en una portaestudio digital Roland, éste pertenece a la "época Tascam", es decir a los tiempos en los que grababa con la portaestudio analógica Tascam de 4 pistas con cassette. Tal vez noten una diferencia de sonido. Tal vez no, quién sabe.
Escuchemos, entonces, a Kate´s Brothers con su ligeramente jazzeada "Una hormiga levanta 63 veces su peso en la calle Arroyo".

Rne y su querida Stratocaster

Qué habrá pasado en esa bendita calle Arroyo, las hormigas y el nº 63...
ResponderEliminarPetisa: Viví algunos momentos muy lindos en esa calle céntrica tan bonita y acogedora, pero ninguno estuvo ligado a hormigas ni al número 63, como podrás sospechar.
ResponderEliminarEntonces puede contarle a los espectadores a qué estuvieron ligados tantos hermosos recuerdos...
ResponderEliminarLos recuerdos hermosos están ligados a episodios agradables para el alma y el cuerpo, como suele pasar. El deleite sensual y espiritual. Estímulos para los sentidos y para el ánima.
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